Los de Imaguaré brillaron en el Cocomarola

Los de Imaguaré estuvieron el viernes en el Cocomarola para dar al público chamamecero eso que venía reclamando desde hace días: emoción, pasión, respeto y amor por el género. Con un show impecable de principio a fin, el conjunto liderado por Julio Cáceres fue ovacionado de pie en la quinta velada efectiva de la Fiesta Nacional del Chamamé. 

La brasileña ícono de la bossa nova, María Creuza, no estuvo a la altura de la celebración y la paraguaya, Miriam Beatriz, supo remontar una noche que durante las primeras horas venía complicada. Ernestito Montiel se animó a cantar más temas que años anteriores y G-Latina cumplió con la consigna de “tocar sólo chamamé” y lo hizo bien. 

Los chamameceros Iteva vienen protestando desde hace días, porque este año en la Fiesta Nacional del Chamamé fueron varios los artistas que incluyeron en sus repertorios temas que nada tienen que ver con el género. Este fue el caso, por ejemplo, de Soledad Pastorutti el lunes, Lucas Sugo el miércoles y ayer María Creuza. Fue esa quizás una de las razones por las que la llegada de Los de Imaguaré resultó casi como una bocanada de aire para un público exigente, que protege como una fiera sus raíces culturales.  

Es que el grupo es parte de la historia viva de un género que por muchos años fue discriminado y que hoy se abre camino a nivel internacional, buscando convertirse en Patrimonio Intangible de la Humanidad. “Neike Chamigo” y “Avío del Alma” son los temas que eligió el conjunto para iniciar un espectáculo que fue incrementando progresivamente la potencia de sus canciones, hasta llegar a un final explosivo con un Julio Cáceres totalmente conmovido y superado por las lágrimas. La emoción que en ese momento se vivió sobre el escenario Osvaldo Sosa Cordero se replicó en cada rincón del Cocomarola, con ovaciones genuinas que hoy solamente logran artistas de la talla de Los de Imaguaré, Ofelia Leiva, el Bocha Sheridan o Mario Bofill.  
Los de Imaguaré fueron también los primeros, en lo que va de la Fiesta Nacional, en hacer referencia a la grave situación por la que están atravesando miles de correntinos a causa de las inundaciones. “¿Qué puedo decir yo?, si uno está viendo cómo la gente está sufriendo esta situación. Es cierto que nosotros estamos felices y contentos, porque hemos podido desarrollar nuestra Fiesta. Pero por eso tenemos una doble responsabilidad, que es la de no olvidar que hay muchos que están sufriendo y por ellos tenemos que poner nuestra energía y salir adelante entre todos”, dijo Julio. 
Con 3.620 votos, “Chamamecero” fue el tema elegido en la encuesta de la aplicación oficial de la Fiesta Nacional del Chamamé, “chamame 2.0” para cerrar el show. “El resultado de la encuesta de la aplicación es una constatación, porque hemos andado muchas fiestas y reuniones y eso me hace conocer el gusto de la gente, entonces ese resultado no fue ninguna sorpresa”, aseguró el artista.
Bossa nova
María Creuza es dueña de una de las voces más exquisitas de la bossa nova y era anunciada como uno de los números fuertes del viernes en la Fiesta Nacional del Chamamé. Pero lejos de estar entre lo mejor de la noche, su propuesta no estuvo a la altura de las circunstancias, pues quedó en evidencia que la artista no estaba preparada para cantar chamamé. Tan es así que la guarnia y el chamamé que intentó interpretar fueron “Recuerdo de Ypacaraí” y “Río Manso”, respectivamente, pero en ninguno alcanzó el color propio del género. Su show duró 35 minutos en los que sonaron “Garota de Ipanema”, “Vocé Abusou”, “Tristeza” y “Que Maravilla”, entre otros del género brasileño. 
Durante su presentación también hubo un solo de batería que no sumó en nada al espectáculo. Por la talla de esta artista nacida en Bahía, el intendente Eduardo Tassano le entregó las llaves de la ciudad, mientras el público esperaba ansioso que subiera a escena el siguiente artista. 
Grilla intensa
Vale resaltar que el viernes la fiesta comenzó temprano, pues fueron reprogramados varios de los artistas que por las inclemencias del tiempo no habían podido actuar en noches suspendidas. Así, por ejemplo, cuando el sol todavía no se había ocultado subió al Osvaldo Sosa Cordero la chamamecera brasileña Mariana Marques, también estuvo el grupo Guaranítica, G -Latina y el hijo del Taita Coquimarola y su conjunto.
Párrafo aparte merece Néstor Acuña, con un show que fue un verdadero regalo auditivo. Ernestito Montiel volvió a lucirse con el Cuarteto Santa Ana y hasta se animó a cantar más temas que años anteriores, cuando su fuerte era solamente el acordeón.
Después del show de María Creuza los ánimos en el Cocomarola estaban caídos y la encargada de volver a subir la temperatura fue la paraguaya Miriam Beatriz y le siguió su tocaya Miriam Asuad, quien sobre el escenario sufrió la ruptura de su guitarra pero eso no le impidió continuar con el show. El santafesino David Díaz Marcheto dio un espectáculo divertido, con repertorio mayormente Imaguaré y se presentó también una reducida Nueva Luna Chamamecera, que homenajeó a su líder fallecido el Chino.
Ayer al cierre de esta edición el mal tiempo seguía reinando en la ciudad y se anunciaba la sexta luna efectiva de una fiesta que permanecerá en la memoria como la más afectada por las lluvias. 


FUENTE: .ellitoral.

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