Lautaro D’Amico trasluce en sus manos mágicas la fuerza de un bandoneón

El joven cafayateño se inició desde muy pequeño en el mundo de la música. Acompañó a destacados artistas y ahora encaró un proyecto como solista. Está grabando su primer material discográfico
Lautaro D’Amico trasluce en sus manos mágicas la fuerza de un bandoneón
“Quisiera poder hacer un aporte con mi música, tomando algunos logros como punto de partida y compromiso para seguir trabajando en esto que me apasiona desde mis entrañas. Mi música es joven, fresca, pero manteniendo el estilo tradicional en algunas interpretaciones y en otras un toque de modernidad”, fueron las primeras palabras de Lautaro Nahuel D’Amico, quien en los próximos días (20 de marzo) recién cumplirá 22 años.
“Nací en la localidad de Cafayate, comencé a tocar el bombo y la percusión cuando tenía 7 años. Tres temporadas después ingresé como alumno en el taller de bandoneón de la Escuela Provincial de Música y Danzas de Cafayate, con la profesora Valeria Torres. A los 15 años empecé a tomar clases con el profesor Juan Carlos Marín, en la Escuela Superior de Música José Lo Giúdice, en la ciudad de Salta, y luego de forma particular con el profesor Rubén Chammé”, sostuvo este joven cafayateño que ya empezó a destacarse en el circuito musical.
“Me crié escuchando y compartiendo los ensayos del grupo Runakay, que fundó mi papá Daniel D’Amico, junto a Marcelo Cayón, Tito Villagra, Sebastián Aguirre, Luis Yucra y Hugo Guantay. Mi padre es profesor de instrumentos andinos también en la carrera superior de Luthería. Eran habituales las visitas a mi casa de grandes músicos de nuestra provincia y de distintos lugares del país. Así lo conocí a Lito Nieva, gran armonizador y arreglador de nuestro folclore; y también al nombrador Daniel Toro, que preparó en el taller de mi viejo junto a Runakay la obra Pompo Limón y El niño del hombre, que se presentó en el festival de Cosquín como embajada artística de la provincia en el año 1997”, agregó el joven bandoneonista.
“En mi casa siempre se reúnen en el patio, bajo el molle, amigos músicos y poetas de reconocida trayectoria nacional e internacional, disfrutando de largas sobremesas de música y poesía”, aseguró D’Amico.
“Comenzando mi actividad artística musical tuve el gusto de acompañar a cantantes como: Gerardo Nuñez, Mariana Carrizo, Analía Suárez, Luis Leguizamón, Rafael Amor, César Isella, el charanguista Jaime Torres y el Chaqueño Palavecino, siempre acompañado por la pasión a la música viviendo experiencias y recuerdos inolvidables que siempre los tendré en mi memoria”, añadió el músico, quien luego recordó “Toque en distintos escenarios del país y del exterior: Serenata a Cafayate, La Salamanca en Santiago del Estero, Festival del Poncho en Catamarca, Festival de Cosquín (integrando la delegación de Salta en el año 2016). Durante dos años acompañé al dúo Tucanychaya, con quienes realicé giras por las ciudades bolivianas de Tarija, Yacuiba, Oruro, Santa Cruz de las Sierra; además, estuve en Asunción (Paraguay), Salto del Guaira (Brasil ) Tecnópolis y CCK (Buenos Aires). También acompañé a: Mariana Carrizo, Tati (Bolivia ), Mauricio Tiberi, Cabales, y el grupo Vale 4. Actualmente estoy comenzando con mi proyecto como solista de bandoneón, estoy grabando mi primer material discográfico y presentando un video de un tema de mi autoría llamado Anayrruca (corazón de piedra)”, aseveró D’Amico.


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